| Nombre | Cíclope (Cyclops) |
| Género | Masculino |
| Aparición | Mitología griega antigua |
| Ocupación | Gigante de un solo ojo, herrero de los dioses |
Los cíclopes son personajes de la mitología griega antigua que, en distintas versiones, aparecen bien como seres divinos, hijos de Gea y Urano, bien como un pueblo aparte. Se los describe como gigantes de un solo ojo, dotados de una fuerza extraordinaria y que a menudo desempeñan el papel de herreros de los dioses, como Hefesto.
Origen del mito
Según una de las hipótesis populares, presentada por el paleontólogo austriaco Othenio Abel en 1914, el origen del mito de los cíclopes pudo estar en los cráneos de antiguos elefantes enanos hallados en las islas del Mediterráneo, como Chipre, Creta, Malta, Sicilia, Cerdeña y otras. La gran abertura nasal de esos cráneos pudo ser confundida por los antiguos con un enorme ojo. Otra versión relaciona el nacimiento del mito con tribus de pastores semisalvajes que existían en esas mismas islas. Una tercera versión sostiene que la imagen de los cíclopes herreros surgió bajo la influencia de los antiguos herreros profesionales, que llevaban una venda en un ojo para protegerse de las chispas incandescentes y de las partículas metálicas.
Dado que los antiguos griegos conocían a los elefantes, utilizados en los ejércitos de Alejandro Magno, Pirro y Aníbal, es posible que el mito también pudiera haberse originado gracias al hallazgo de cráneos de animales más antiguos, como mamuts, que eran mayores y se conservaban peor que los restos de elefantes.
Participación en la guerra contra los titanes
Inmediatamente después de su nacimiento, los cíclopes fueron encadenados por su padre Urano y arrojados al Tártaro. Liberados gracias a la rebelión de los titanes, poco después volvieron a ser encarcelados por Cronos. Durante la titanomaquia, la gran guerra de los dioses olímpicos contra los titanes, los cíclopes fueron liberados por Zeus, que escuchó el consejo de Gea. En agradecimiento por su salvación, ayudaron a los dioses creando armas poderosísimas: para Zeus, los rayos; para Hades, el casco de invisibilidad; y para Poseidón, el tridente. También fueron precisamente los cíclopes quienes enseñaron los oficios a Hefesto y a la diosa Atenea.
Después de la victoria sobre los titanes, los gigantes siguieron siendo fieles ayudantes de los dioses olímpicos. Continuaron sirviendo como herreros y fabricando rayos para Zeus, trabajando, según los mitos, en la gruta de Hefesto en Sicilia. Su maestría gozaba de honor y respeto entre los dioses.
En la cultura y la mitología
Algunas fuentes amplían el mito de los cíclopes. Por ejemplo, el poeta griego antiguo Nono cuenta que Brontes y Estéropes participaron en la campaña india de Dioniso, donde Brontes llegó incluso a herir al rey Deríades. Según Calímaco, Brontes también cuidó de la joven diosa Artemisa.

Los cíclopes también sufrieron acontecimientos trágicos. Así, Apolo mató a los cíclopes en venganza por la muerte de su hijo Asclepio, o bien por la muerte de Faetón, ya que el arma que hirió a ambos había sido forjada precisamente por los gigantes. Según Ferécides, Apolo no mató a los propios cíclopes, sino a sus descendientes. Después de estos hechos, las funciones de los cíclopes en la fragua fueron asumidas por el dios herrero Hefesto.
El poeta romano Ovidio escribe que los cíclopes Brontes, Estéropes y Acmónides habitaban en Sicilia, y que en Corinto se encontraba su altar, subrayando la importancia cultural de los gigantes en el mundo antiguo.
En la literatura
En la literatura artística, especialmente en la tradición clásica rusa, se consolidó el uso del latinismo «ciclopi». Esto se debe a que, en un principio, la cultura rusa conoció los mitos griegos antiguos a través de traducciones del latín, en las que figuraba precisamente la forma latinizada de la palabra. Un ejemplo destacado es el poema «El cíclope» de Aleksandr Pushkin, así como el conocido relato «Odiseo en la isla de los cíclopes» en la traducción de Vasili Zhukovski, incluido durante mucho tiempo en los manuales escolares de literatura para sexto curso.
Al mismo tiempo, en la literatura especializada científica e histórica, orientada a una correspondencia más precisa con los términos griegos originales, se utiliza con más frecuencia directamente el grecismo «kíclopes». Este enfoque subraya la autenticidad histórica y cultural de las descripciones de los mitos griegos antiguos.