Gulliver es el protagonista de la novela Los viajes de Gulliver, de Jonathan Swift, a través del cual se desarrolla la narración.
Origen y educación
El nombre Lemuel, según consideran los investigadores, se remonta al rey bíblico mencionado en el Libro de los Proverbios de Salomón (31:1), lo que subraya las posibles raíces puritanas del héroe. Ese nombre era típico del entorno puritano, donde se acostumbraba a dar a los niños nombres tomados de las Sagradas Escrituras. Una confirmación adicional la ofrece la mención de que Gulliver estudió en el Emmanuel College de la Universidad de Cambridge, institución históricamente asociada con el puritanismo. Los antepasados del héroe están enterrados en la ciudad de Banbury, también conocida como uno de los bastiones de la religiosidad puritana.

Según la trama de la novela, Lemuel Gulliver es un inglés originario de Nottinghamshire, tercer hijo de una pequeña familia de la gentry terrateniente. Primero pasó tres años en Cambridge y después estudió cirugía durante cuatro años. Su trayectoria era típica de un representante de la clase media de comienzos del siglo XVIII: la combinación de formación médica y servicio marítimo permitía aspirar a la movilidad social.
Carrera marítima
Gulliver eligió la carrera en el mar, donde al principio sirvió como médico de barco y más tarde llegó a ser capitán. Ese camino no solo estaba romantizado en la literatura de la época, sino que también era realista como oportunidad para que personas con conocimientos y ambición lograran abrirse paso en la sociedad. Tras varios años en la flota se casó con una mujer llamada Mary Burton, unión que, según él, se celebró por recomendación de amigos, lo que subraya su sentido práctico. Sin embargo, por dificultades económicas, Gulliver se vio obligado a volver repetidamente al servicio marítimo, lo que determinó el desarrollo de la trama y sus numerosos «viajes».
Carácter y visión del mundo
Gulliver se describe como un hombre sólido, decente y extremadamente honesto. Subraya su veracidad hasta casi la obsesión, tanto que en su entorno supuestamente llegó a surgir un dicho sobre su honradez. Sin embargo, la inscripción irónica bajo su retrato grabado, «splendide mendax» (latín: «magnífico mentiroso»), señala la naturaleza satírica de la narración. En ello se expresa el juego del autor: a través de la figura de Gulliver, Swift revela las contradicciones entre la autopercepción del personaje y la percepción externa.

Gulliver tiende al entusiasmo, pero no muestra profundidad filosófica. A menudo reproduce con sinceridad las ideas y posiciones que el propio autor critica satíricamente. Esto lo convierte en un medio eficaz para desenmascarar los errores sociales, políticos y científicos de la época de la Ilustración. Lemuel no se percibe como un pensador; por el contrario, a veces demuestra limitación mental e incapacidad para la reflexión, lo que hace que la sátira de Swift sea especialmente aguda.
Aunque es médico de profesión, se ve que los asuntos marítimos le interesan más que la medicina. Sus capacidades para aprender idiomas, señaladas en el libro, le ayudan a establecer contacto con los habitantes de países fantásticos, pero al mismo tiempo Gulliver permanece en general frío en asuntos amorosos y no muestra emociones profundas.
Significado cultural
El apellido de Gulliver adquirió en la cultura un sentido figurado y suele asociarse con la imagen de un gigante. Sin embargo, en la novela de Swift el héroe no posee una estatura gigantesca: se convierte en gigante solo a ojos de los liliputienses, mientras que en el país de los gigantes, por el contrario, queda en el papel de un ser microscópico. Esta dualidad de percepción se convirtió en una parte importante de la metáfora de la obra: Gulliver siempre aparece como «otro», ya sea demasiado grande o demasiado pequeño, pero nunca «normal» a los ojos de quienes lo rodean.