Nombre: Ariel (Ariel)
Sexo: femenino
Creador: Hans Christian Andersen
Aparición: cuento La sirenita (1837)
Ocupación: sirena, heroína de cuento; símbolo del sueño, el amor y el sacrificio.
Ariel es un personaje ficticio de la película de animación de Disney La sirenita, creada a partir del cuento homónimo de Hans Christian Andersen. La imagen de la heroína fue reinterpretada de forma considerable respecto al original literario y fue el resultado de un complejo trabajo de los guionistas y animadores del estudio Disney.
El personaje de Ariel procede de la figura de la Sirenita del cuento de Hans Christian Andersen, aunque durante la adaptación cinematográfica la historia fue modificada de manera importante. El codirector y guionista Ron Clements consideró que la trama original era demasiado trágica para una película familiar de animación. Como resultado, la línea dramática se suavizó y el desenlace recibió una interpretación optimista, acorde con la tradición del estudio Disney y con las expectativas del público masivo.
Creación del aspecto visual
El diseño original de Ariel fue desarrollado por el animador Glen Keane. Según él, al crear la apariencia de la heroína tomó en parte como referencia los rasgos de su esposa. Otros prototipos visuales fueron la actriz Alyssa Milano, que entonces tenía 16 años, y la modelo Sherri Stoner. Esta última interpretaba a Ariel delante de los animadores, mostrando la gestualidad y las expresiones que después se utilizarían para crear los bocetos animados.
Durante el trabajo con el personaje se prestó especial atención al movimiento del cabello bajo el agua. Como referencia visual se emplearon vídeos grabados en condiciones de ingravidez. Además, Sherri Stoner participó en experimentos de animación: nadaba en un tanque especial de Walt Disney Imagineering, lo que permitía a los artistas observar y registrar el comportamiento natural del cabello en el agua.

Una de las principales tareas de los animadores fue representar a Ariel en entornos distintos: bajo el agua y en tierra firme. Para ello se crearon 32 modelos de color independientes del personaje. El tono verde azulado de la cola fue desarrollado especialmente en el laboratorio de Disney y recibió el nombre de trabajo “Ariel” en honor a la heroína. La elección del pelo rojo fue objeto de debates internos: la dirección del estudio barajaba la posibilidad de un cabello rubio, por analogía con la sirena Madison de la película Un, dos, tres… Splash. Sin embargo, los artistas defendieron el rojo porque contrastaba mejor con la cola y técnicamente era más fácil de oscurecer durante la animación. Al final, esa decisión se convirtió en uno de los rasgos más reconocibles del personaje.
Al formar la imagen de Ariel, los animadores también se apoyaron en personajes anteriores del estudio. En particular, se menciona como una de las referencias visuales a Shanti, de la película de animación El libro de la selva, lo que subraya la continuidad del lenguaje artístico de Disney y el aprovechamiento de soluciones plásticas ya desarrolladas.
Acontecimientos del largometraje
En el primer largometraje de The Walt Disney Company, Ariel aparece como una joven sirena con un interés persistente por el mundo de los humanos. Al comienzo de la historia explora, junto a su amigo Flounder, un barco hundido, donde encuentra objetos de la vida humana: un tenedor y una pipa. La investigación se interrumpe por el ataque de un tiburón, del que los protagonistas logran escapar. Más tarde, Ariel y Flounder acuden a la gaviota Scuttle para averiguar la utilidad de los objetos encontrados, y es entonces cuando la heroína comprende que llega tarde a una actuación coral en honor de su padre, el rey Tritón.
Ariel esconde los objetos reunidos en una gruta submarina secreta, donde guarda artefactos del mundo humano. Poco después ve un barco en el que se encuentra el príncipe Eric y se enamora de él al instante. Cuando la nave naufraga durante una tormenta, Ariel salva a Eric y lo lleva hasta la orilla, donde le canta hasta que recupera el conocimiento. Al descubrir la gruta secreta de su hija, Tritón entra en conflicto con ella, tras lo cual Ariel toma una decisión decisiva: acudir a la bruja del mar Úrsula.

A cambio de unas piernas humanas, Ariel entrega su voz a Úrsula. La condición del trato es que el príncipe se enamore de ella y la bese en el plazo de tres días; de lo contrario, el alma de la sirenita pasará a manos de la bruja. En tierra, Ariel conoce el entorno de Eric, mientras sus amigos Sebastián, Flounder y Scuttle intentan ayudar al acercamiento. Sin embargo, Úrsula interviene en los acontecimientos adoptando la forma humana de Vanessa y hechizando a Eric. Finalmente la boda se frustra, la voz vuelve a Ariel, pero el plazo se agota y ella queda bajo el poder de la hechicera.
Tritón se sacrifica por su hija, lo que permite a Úrsula hacerse con el poder sobre el océano. El príncipe Eric se enfrenta a la bruja y la destruye con ayuda de un barco levantado por la tormenta. Tras la muerte de Úrsula, Tritón comprende la elección de su hija y transforma a Ariel en humana. La historia concluye con la boda de Ariel y Eric.
La serie animada: acontecimientos anteriores a la película
La trama de la serie animada transcurre un año antes de los sucesos del largometraje y no contradice la cronología principal. Ariel sigue siendo la protagonista y participa en numerosas aventuras submarinas. En la serie adopta a una cría de orca, se enfrenta a hechiceros marinos, ayuda a criaturas a las que otros consideran malditas y conoce a una sirena sordomuda llamada Gabriella. Entre los antagonistas aparece de nuevo Úrsula, además de otros villanos marinos.

El príncipe Eric aparece de forma episódica en la serie, pero Ariel no llega a encontrarse con él, lo que refuerza la coherencia de la trama: su primer encuentro ocurre precisamente en el largometraje.
Secuela: la historia de Melody
En la segunda entrega cinematográfica, situada después de la boda, Ariel y Eric tienen una hija llamada Melody. En la trama aparece una nueva antagonista: Morgana, hermana de Úrsula. Temiendo por la seguridad de la niña, sus padres ocultan a Melody la verdad sobre su origen y ordenan levantar un muro que separa el castillo del mar.

A pesar de ello, la atracción de Melody por el mar resulta irresistible. La niña cae bajo la influencia de Morgana, que la transforma en sirena y la obliga a intentar robar el tridente de Tritón. Para salvar a su hija, Ariel vuelve a convertirse en sirena y se adentra en el mundo submarino. En esta película, la heroína aparece ya como una mujer madura; según la cronología tiene unos 29 años, aunque conserva los rasgos centrales de su carácter: la curiosidad y la libertad interior. Al final, Ariel reconoce que Melody ha heredado su vínculo con el mar.
Precuela: la infancia de Ariel
La tercera película por fecha de estreno, pero primera según la cronología interna, narra la infancia de Ariel. Después de la muerte de su esposa en un ataque pirata, el rey Tritón prohíbe la música en el reino submarino. La más joven y libre de sus hijas se niega a aceptar esa prohibición y descubre por casualidad un club musical clandestino, al que lleva también a sus hermanas.
La comicidad de la situación aumenta porque el local está dirigido por Sebastián, el consejero más cercano de Tritón. En paralelo se desarrolla el conflicto con la institutriz Marina Del Rey, que intriga en la corte. Esta precuela se estrenó en 2008 y completó la imagen de Ariel como un personaje que desde sus primeros años aspira a la libertad y a la autoexpresión.